De los Reyes Católicos a los Primeros Borbones PDF Imprimir E-mail
Indice del artículo
De los Reyes Católicos a los Primeros Borbones
Los Reyes Católicos
Los Austrias mayores: Carlos I y Felipe II
Los Austrias menores: Felipe III, Felipe IV y Carlos II
Los primeros Borbones
Todas las páginas


1. Los Reyes Católicos:

Arco temporal:

 

1469- 1516

Contexto histórico:

 

Europa era un continente fragmentado, donde los reyes y la nobleza tratan de afirmar su poder.

Van a existir dos grandes imperios:

  • el Sacro Imperio Romano Germánico, en lo que será después Alemania, que se consideraba heredero del Imperio latino y guardián de las esencias cristianas
  • el Imperio otomano, al Sur, musulmán, que constituirá desde 1453 (toma de Constantinopla) una potencia en el Mediterráneo Oriental

Junto a ellos, surgen reinos que afirman sus límites territoriales y tratan de ampliarlos, apoyándose en la nuevas dinastías: los Tudor en Inglaterra o los Valois en Francia.

Otras formas políticas surgen en la península italiana, donde poderosas ciudades-estado, como Florencia o Milán, ducados como Venecia o reinos como Nápoles, se enfrentan por el poder; no serán ajenos a esta lucha, los Estados Pontificios bajo el control del Papa.

El humanismo y el Renacimiento, surgirán como movimientos de pensamiento y de expresión artística. Se recupera el gusto por el mundo, el pensamiento y las formas clásicas y el ser humano se convertirá en el centro del universo. El desarrollo de las ideas, se potenciará con la aparición de la imprenta.

La necesidad de ampliar el espacio vital y el deseo de encontrar nuevas tierras y nuevos mercados, se verá favorecido por el uso de la brújula, los avances en cartografía y la aparición de naves, como las carabelas, más aptas para viajes largos.

En 1492, Colón alcanza América; en 1499, Alonso de Ojeda, Américo Vespuccio y Juan de la Cosa, exploraron las islas de Trinidad y Margarita, descubrieron la de Curaçao y llegaron al golfo de Maracaibo, al que dieron el nombre de Venezuela; en 1513 Vasco Núñez de Balboa, avista el Pacífico; en 1522 sólo seis años después de la muerte de Fernando, el Rey Católico, Juan Sebastián Elcano, concluye la primera vuelta al mundo.

La política interior en las coronas de Aragón y Castilla previa a los Reyes Católicos:

En 1412, la dinastía que había gobernado la Corona de Aragón desde el siglo XII, se extingue sin herederos. Doce compromisarios, reunidos en Caspe, van a elegir un nuevo rey; se inclinarán por Fernando de Antequera, que ejercía la regencia en la Corona de Castilla, tras fallecer su hermano Enrique III. La dinastía Trastámara, se instala así en la Corona de Aragón. Fernando, llegará a ser coronado rey en 1479, cuando es reconocido heredero a la muerte de su padre Juan II y de su hermanastro, Carlos, príncipe de Viana.

En Castilla, la alta nobleza, enfrentada con Enrique IV, se niega a que Juana, llamada despectivamente la Beltraneja y a quien se acusa de no ser la hija del rey acceda al trono. Enrique acepta la propuesta de que sea su hermanastra Isabel, quien se convierta en princesa heredera, acuerdo del que se vuelve atrás cuando Isabel se casa con Fernando de Aragón; en 1474, cuando Enrique muere, deja el reino a las puertas de la guerra.

El acceso al trono de Isabel y Fernando:

 

Isabel y Fernando, que eran primos, se casaron en 1469; para entonces la división en la Corona de Castilla, entre los que apoyaban a Isabel como princesa heredera (una parte de la nobleza y la mayoría de las ciudades) y los que apoyaban a Juana, era un hecho que la muerte del rey convirtió en conflicto abierto. Desde 1474 a 1479, se sucedieron los asedios, batallas y alzamientos populares que culminarían con victoria de los partidarios de Isabel, que la llevan al trono como reina de Castilla, al tiempo que Fernando de convierte en el de Aragón; aunque Fernando, tras arduas discusiones con la recelosa nobleza castellana, ya había conseguido ser proclamado corregente de Castilla con los mismos derechos que Isabel mediante la Concordia de Segovia (1475).

La monarquía de Isabel y Fernando, se constituyó sobre la unión personal de la pareja pero el centro de la autoridad regia, basculó pronto hacia Castilla: el territorio era más extenso y poblado, poseía gran dinamismo económico y se hallaba más unificado que el de Aragón y había menos oposición al poder real.

En los años siguientes, los reyes Católicos (título que les daría el Papa Alejandro V en 1494) sentaron las bases de un estado donde se plantea una política exterior apoyada en matrimonios de estado, y una política interior donde se renuevan las instituciones, aumentan los recursos y se busca la unidad ideológica, como soporte de la autoridad real; a ello hay que añadir la incorporación de los Reinos de Navarra y Granada, las conquistas en Italia, el norte de África y Las Canarias y, sobre todo, el descubrimiento de un nuevo continente que ampliaría los territorios de la Corona a límites extraordinarios.

Política interior:

 

Los aspectos más importantes de la misma pasaron por:

  • un fortalecimiento de los instrumentos de Estado, apoyados en los siguientes aspectos:
    1. la creación del Consejo de Castilla que constituía el órgano más importante del gobierno, formado por letrados expertos
    2. la creación de otros Consejos según fueron surgiendo nuevas áreas de poder:

Ø Consejo de Aragón para tratar temas propios del territorio

Ø Consejo de Inquisición que se ocupaba de todos los aspectos vinculados con la religión

Ø Consejo de Indias, a partir de los descubrimientos de Colón

    1. la creación de la Chancillería como alto tribunal de justicia, con dos sedes, una en Valladolid y otra en Granada
    2. generalización de los corregidores como representantes de los Reyes
    3. la creación de la Santa Hermandad, una milicia nacida para ir contra los bandidos que asolaban los caminos
    4. la creación de un primer ejército profesional y permanente
    5. aumento de la capacidad recaudatoria de la Hacienda real, con nuevos impuestos, retirada de algunas concesiones de los reyes anteriores y ayudas de la Santa Sede

· control de la disidencia religiosa que pasó por los siguientes aspectos:

1. la conquista del reino de Granada a la que siguió la expulsión de los musulmanes que lo habitaban, aunque sólo de forma parcial porque muchos seguirían viviendo un tiempo en las zonas montañosas de la Alpujarra

2. la expulsión de los judíos, por un edicto promulgado en 1492, que llevaría entre ochenta y cien mil personas a Marruecos y tierras del imperio turco; en muchos lugares seguirían conservando su idioma (el sefardí o ladino, un castellano del siglo XV) hasta nuestros días

3. la creación del Tribunal de la Inquisición, nacido para controlar cualquier cosa que se suponía iba contra los dogmas de la fe católica. El primer Inquisidor General fue el dominico fray Tomás de Torquemada que crearía un sistema basado en la arbitrariedad y el terror

4. la obtención por los Reyes Católicos del derecho regio de presentación de obispos en las sedes vacantes y que era un privilegio que concedía a los reyes, poder en los asuntos eclesiásticos

Política exterior:

La política matrimonial de los Reyes Católicos permitió que Castilla se integrara en Europa, aislando a Francia; en este contexto, tuvieron lugar los matrimonios de su hija Isabel con Alfonso de Portugal y, tras su muerte, con Manuel el Afortunado; de María de Aragón, con don Manuel cuando éste enviudó; de Juan con Margarita de Austria, hija del emperador Maximiliano I y María de Borgoña; de Juana con Felipe de Austria, también hijo del emperador; y de Catalina con Enrique VIII de Inglaterra.

La expansión de la Corona:

Desde 1482, Isabel y Fernando se propusieron conquistar el Reino de Granada, objetivo que lograron diez años después, lo que indica lo complejo de la tarea y donde fue fundamental, la guerra interna entre los clanes de abencerrajes y zegries, que debilitó el Reino y facilitó su caída Los reyes, pactaron con el rey Boabdil, las Capitulaciones de Granada, que eran bastantes generosas con los vencidos, a los que se permitió seguir viviendo en el territorio; sin embargo, en 1499, el cardenal Cisneros, confesor de la Reina y hombre de confianza, desencadenó una represión, que llevó a los musulmanes a la conversión o al exilio. Los que se quedaron –en apariencia convertidos en cristianos- serían llamados moriscos.

El reino de Navarra, fue una incorporación tardía a la Corona de Castilla; Navarra había mantenido los intereses con Francia que tenía desde la Edad Media. El enfrentamiento que Fernando de Aragón tenía con el país vecino, le dio la excusa para invadir el territorio en 1512; tres años después el reino de Navarra, conservando la autonomía de sus instituciones, quedó incorporado a la Corona.

Otras conquistas fueron las que se vincularon con el Mediterráneo y el Atlántico:

· en el Mediterráneo, la Corona poseía Sicilia y Cerdeña, por herencia de Fernando; el reino de Nápoles, pertenecía a otra rama de la familia y sería invadido en 1494 por los franceses, con los que negoció Fernando por vía diplomática, pero también con los que empleó la vía militar, donde tuvo un papel fundamental, Gonzalo Fernández de Córdoba, militar de prestigio conocido como el Gran Capitán. En 1503, Nápoles quedaría en manos de la Corona hasta el siglo XVIII. Asimismo, se incorporarían por la vía de conquista, Melilla en 1497 y Orán en 1509

· en el Atlántico, tras el acuerdo con Portugal en 1479 (Tratado de Alcáçovas) por el que Castilla renunció a la expansión por el África occidental, la Corona se centró en las Islas Canarias, desde 1483 a 1496. Las formas de conquista y colonización que la Corona adoptó en las islas, puede decirse que sirvieron de ensayo para lo que se desarrollaría en América

Pero especialmente importante para la Corona, fue el descubrimiento de los territorios de lo que luego se llamaría América. Cristóbal Colón, personaje de oscuros orígenes, llegó en 1486, en plena guerra de Granada, a la Corte de Isabel y Fernando, con un proyecto de llegar a las Indias (India, China y Japón) por otro lugar que no fuera la peligrosa ruta terrestre. Colón ya había estado en Portugal, pero su proyecto había sido rechazado; también lo fue en un principio en Castilla, porque la guerra ocupaba las prioridades de los reyes, las exigencias de Colón sobre lo que era todavía un proyecto, eran desmesuradas y por que parecía contravenir los acuerdos con Portugal. Pero en abril de 1492, con la guerra terminada, las “rebajas” de Colón y las necesidades de expansión pese a Portugal, los reyes pactan con Colón, las Capitulaciones de Santa Fe, que dan libertad al marino para poner en marcha su proyecto. El 3 de Agosto, con una nao (La Santa María) pilotada por Juan de la Cosa y dos carabelas (La Pinta y La Niña) pilotadas por los hermanos Pinzón, la expedición se puso en marcha desde el Puerto de Palos de Moguer en Huelva; se haría una escala en Canarias y luego seguiría un viaje de treinta y tres días hasta tocar tierra en Guanahaní, una isla en las Bahamas, a la que Colón dio el nombre de San Salvador; también tocaría Cuba y Santo Domingo. En los años siguientes, Colón realizaría cuatro viajes más, ampliando el territorio descubierto con Puerto Rico, Jamaica, isla Margarita y Honduras, tocando el continente. Los años que van desde el primer viaje hasta la muerte de Colón en 1506, fueron muy duros con reclamaciones sobre sus acuerdos con los reyes, acusaciones sobre su forma de administrar, estancias en la cárcel y momentos de dificultades económicas; incluso, su propia idea de lo que había descubierto, estaba desvalorada porque nunca fue consciente de haber llegado a un nuevo continente y murió buscando un paso hacia las Indias.

Los primeros efectos del descubrimiento tuvieron que ver con la diplomacia y la administración inicial de los nuevos territorios; así podemos señalar como hechos más relevantes:

· la concesión de las bulas Inter caetera y Eximiae devotionis (1493), por las que Alejandro VI trazó una línea divisoria a los descubrimientos de portugueses y castellanos, cien leguas al oeste de las Islas Azores y de Cabo Verde y que provocó el recelo de Portugal hacia los privilegios otorgados a los reyes de Castilla

· para solventar las tensiones, Juan II propuso revisar los límites de la demarcación. Juan II y los Reyes Católicos eligieron la ciudad de Tordesillas para la firma del nuevo acuerdo diplomático (Tratado de Tordesillas) en 1494

· tras la llegada de los españoles, las enfermedades que llevaron con ellos y los trabajos forzados sobre la población indígena, diezmaron a esta; para compensar la falta de mano de obra se crearon las encomiendas que era un sistema, por el cual los indios se repartían entre los colonos y éstos se comprometían a educarlos. El sistema encubría un régimen de esclavitud, contra el que se opusieron los dominicos, fray Antonio de Montesinos y Bartolomé de las Casas y que se reflejarían en las Leyes de Burgos de 1512

· el gobierno del nuevo territorio se hizo siguiendo el modelo administrativo de la Corona de Castilla cuyas bases institucionales fueron las Audiencias y los Municipios

· la administración se organizó a través de la Casa de Contratación, creada en 1503 y con sede en Sevilla. Todo lo que llegaba del Nuevo Mundo o salía hacia él, pasaba por allí, así como la formación de pilotos, la elaboración de mapas o la fabricación de instrumentos para la navegación

Economía y sociedad:

Las características más importantes de la economía de esta etapa histórica pueden resumirse en los siguientes aspectos:

· la agricultura avanzó muy poco en producción y sistemas productivos y se mantuvo en las características de la Baja Edad Media

· la ganadería ovina trashumante se consolidó con el aumento de privilegios de la Mesta ya que los intereses de ganaderos y hacienda real eran los mismos

· la actividad artesanal, sobre todo la relacionada con el trabajo textil y de la lana, se vio incrementada por un sistema de producción basado en que el comerciante entregaba la materia prima a los artesanos, que la trabajaban en sus casas, con el compromiso del comerciante de adquirir el producto acabado; el sistema tenía como contrapartida que era el comerciante y no el artesano el que imponía los precios. La exportación de lana a Flandes, sería muy importante

· el comercio se benefició especialmente del descubrimiento del Nuevo Mundo: marinos, armadores y mercaderes, fueron los sectores más beneficiados y se creó una Real Cabaña de Carreteros, para el transporte interior

· tendría también importancia la producción de hierro vizcaíno para las necesidades militares, y habría una exportación muy importante a Inglaterra

Por lo que respecta a la sociedad, cabe decir que tras la crisis bajomedieval, la población de finales del XV y principios del XVI, se concentró en las villas más activas de la Corona de Castilla como Burgos, Salamanca, Toledo y Segovia, y en las tierras del bajo Guadalquivir y del reino de Granada, una vez que fueron expulsados los musulmanes. En el resto del territorio, y salvo las villas marineras del Cantábrico y del Mediterráneo, los vacíos poblacionales eran muy importantes, a lo que contribuyó la expulsión de judíos y musulmanes y los comienzos de la emigración al Nuevo Mundo. En esta sociedad destacaron claramente dos estratos sociales, la nobleza y el campesinado:

· la nobleza, a la que los Reyes Católicos intentó dominar para consolidar su poder, hubo que compensarla por su apoyo a Isabel en su lucha por el trono, con lo que este sector minoritario, siguió manteniendo su poder social y económico, aunque los monarcas consiguieron arrebatarles poder jurídico

· los campesinos, que continuaron siendo una masa dominada por la nobleza, con unas durísimas condiciones de vida

La cultura:

Como rasgos más destacados podemos señalar los siguientes:

· la difusión del humanismo

· la fundación de nuevas universidades: Barcelona, Santiago, Sevilla y Alcalá de Henares

· la difusión de la imprenta que ayudaría a expandir el teatro y la novela

· la aparición del gótico hispano-flamenco y las primeras expresiones del Renacimiento

El final del reinado:

Isabel de Castilla, muere en 1504, dejando como heredera a su hija Juana y consciente de los problemas mentales de la misma, nombra para cuando fuera necesario, a Fernando como regente de Castilla, señalando como heredero de Juana a su hijo Carlos; Juana intentará gobernar, pero tanto su marido como su padre la apartarán del poder. En 1505, Fernando se casará con Germana de Foix (sobrina del rey de Francia) a la búsqueda de un heredero. En 1506, tras la muerte de Felipe, el marido de Juana y dado el estado mental de su hija, Fernando se convierte en Regente de Castilla; en 1509, nacerá un hijo de Fernando y Germana, pero morirá a las pocas horas. En 1516, fallece el rey nombrando Regente a su nieto Fernando, hasta que llegue de Flandes, Carlos el heredero.

 


 

2. Los Austrias mayores: Carlos I y Felipe II:

Arco temporal:

 

1517- 1598

Contexto histórico:

 

La Europa del siglo XVI, marca tres finales: el fin de la unidad de la Cristiandad, el fin de la idea medieval del universo y el fin de la unidad de Europa.

  • en 1517, Martín Lutero, encabezó la Reforma protestante basada en la justificación por la fe, la libre interpretación de los textos sagrados y la exclusividad de la Biblia como desarrollo de los preceptos. La ruptura con Roma y el mundo católico, traería nuevos movimientos reformadores como el calvinismo y el anglicanismo. La Iglesia católica, respondió con el Concilio de Trento (1545-1563) y un movimiento que iba a ser conocido como la Contrarreforma, donde jugaría un papel fundamental la Compañía de Jesús, fundada por Ignacio de Loyola.
  • la teoría del heliocentrismo, formulada por Nicolás Copérnico, revolucionó la idea del centro del Universo y hubo otros avances en cartografía, botánica y zoología, todo ello favorecido por los descubrimientos geográficos. Tanto en sectores católicos como protestantes, de carácter integrista, retardaron algunos avances científicos; un buen ejemplo fue la muerte en la hoguera del español Miguel Servet, acusado de hereje por los calvinistas de Ginebra por hablar e investigar sobre la circulación de la sangre en el cuerpo humano.
  • la idea de un gran Imperio para Europa, heredero del Romano y que Carlomagno había intentado, desaparece con el reforzamiento de las monarquías nacionales. Carlos, el nieto de los Reyes Católicos, quiso transformar su herencia territorial en ese Imperio, pero fracasaría.

 

El imperio de Carlos I:

 

En 1517, llega a España, Carlos I, hijo de Felipe de Habsburgo y Juana de Castilla, comenzando una nueva dinastía, la de Austria.

Aquél joven, nacido en Gante en 1500, y que no hablaba una palabra de castellano, heredaba un amplio territorio:

  • por parte de su madre y de su abuelo, los territorios vinculados a las Coronas de Castilla y Aragón en la Península, las islas Baleares y Canarias, las posesiones del Norte de África y del Sur de Italia, y los dominios descubiertos y por descubrir en el Nuevo Mundo
  • por parte de su padre, los extensos territorios que comprendían parte de las actuales Bélgica, Holanda, Alemania, Austria y el Norte de Italia

En 1519, es elegido emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, con el nombre de Carlos V.

Carlos, se consideró a sí mismo, como un emperador defensor de los intereses de la Casa de Austria y de la Cristiandad, que tras la aparición del protestantismo, derivó hacia la defensa del catolicismo. Toda su política interna y externa, giró en torno de estos temas y del buen gobierno de sus reinos, gobierno muy complejo, que le llevó a una corte itinerante, ya que de los cuarenta años que duró su reinado, pasó sólo diecisiete en la Península, a la que regresó para abdicar en su hijo Felipe y retirarse al monasterio de Yuste (Cáceres).

Política interior:

Estuvo marcada en sus inicios por los conflictos, nacidos de las circunstancias personales del propio monarca, un joven que no hablaba castellano, que venía rodeado de una corte de consejeros flamencos e italianos y que chocaba con el carácter de sus nuevos súbditos. Cuando es nombrado emperador a la muerte de su abuelo Maximiliano, Carlos aumenta los impuestos en la Península y la captación de fondos del oro que comenzaba a llegar del Nuevo Mundo; ello unido al cada vez más importante peso de sus consejeros extranjeros sobre los castellanos (en contra de lo dispuesto en el testamento de Isabel) hizo estallar la revuelta de las Comunidades. Comenzó en mayo de 1520 y en ella se vieron implicados los habitantes de ciudades como Toledo, Segovia y Salamanca, nobleza segundona, maestros de oficios y algunos clérigos, acaudillados por Padilla, Bravo y Maldonado. No se pretendía destronar al rey, sino pedirle el cumplimiento de una serie de cosas:

· mayor participación en el gobierno a través de las Cortes

· prohibir la salida de oro, plata y lana hacia Europa

· limitar el poder de los consejeros flamencos

· residencia permanente del rey en Castilla

La revuelta fue sofocada a sangre y fuego, y la derrota del ejército de los Comuneros en 1521 en Villalar (hoy Villalar de los Comuneros) y la ejecución de sus jefes, supuso el final del movimiento y aseguró el autoritarismo regio.

En los territorios de Aragón, en el mismo momento, un movimiento que tuvo carácter de revuelta antiseñorial (las Germanías) surgiría con fuerza en Valencia y Mallorca. Participaron artesanos, campesinos y el bajo clero e intentaron que se les unieran los moriscos. Desorganizados y sin líderes naturales, fueron duramente reprimidos por los señores y las tropas del rey.

Política exterior:

Fue claramente bélica y se concretizó contra tres enemigos naturales, Francia, los turcos y los protestantes:

· en las guerras contra Francia, pesaba la rivalidad personal de Carlos contra Francisco I y la historia de enfrentamientos por el reino de Navarra y las posesiones italianas. En las seis guerras que ambos reyes mantuvieron, el Papado se inclinó hacia el francés, lo que supuso unas relaciones muy difíciles entre Carlos, que se declaraba ferviente católico y el Papa, aunque éste acabó reconociendo el poder de Carlos en 1530. Las guerras se extendieron, con largos periodos de paz, desde 1521 a 1557 y casi siempre estuvieron los resultados a favor de Carlos; las batallas más famosas fueron la de Pavía, donde el propio Francisco cayó prisionero y tuvo que pagar un fuerte rescate por su libertad, y la de San Quintín, siendo ya rey, el hijo de Carlos, Felipe II

· la guerra contra los turcos tuvo un fin claramente estratégico de control del Mediterráneo oriental, que controlaban los piratas y hacían la navegación por sus aguas muy peligrosa; pero también de defensa contra los ejércitos de Solimán el Magnifico, que ocuparon Hungría y sitiaron varias veces Viena, corazón del Imperio de Carlos. Batallas como Túnez (a favor de Carlos) y Argel (en contra), aplazaron el problema al reinado de Felipe II

· Carlos, asumió pronto el problema protestante, en 1521, convocó una reunión en Worms (la Dieta o Asamblea de príncipes y notables alemanes) para fijar su oposición a Lutero y exigir al Papa, la convocatoria de un Concilio para poner paz y orden en la Iglesia que evitara la división, pero los problemas con franceses y turcos, impidieron a Carlos controlar el problema y permitió a los protestantes organizarse militarmente y cuando el Papa convocó el Concilio de Trento en 1545, los protestantes no estaban interesadas en discutir nada sino en que se respetase su postura. Carlos se enfrentó a ellos militarmente y venció en la batalla de Mühlberg, pero no se resolvió la cuestión y el rey ya estaba muy enfermo; la paz de Augsburgo, reconoció el luteranismo en Alemania

Carlos I, en Enero de 1556 abdicó en su hijo Felipe y en Septiembre renunciaría al trono Imperial a favor de su hermano Fernando, regresando a Castilla a principios del año siguiente, para morir en Yuste en 1558.

La monarquía hispánica de Felipe II:

 

Felipe II nació en Valladolid en 1527; desde muy joven, su padre le dio responsabilidades de gobierno, dados los constantes viajes del emperador. A partir de 1559, tras el conflicto de Flandes, regresó a la Península y no salió más de ella, quizás por contraposición a su padre al que apenas había visto durante su infancia y juventud. Aquejado de lo que los médicos llamaban “crisis de melancolía”, de carácter taciturno, metódico en su trabajo, autoritario y extremadamente religioso, sus años de madurez estuvieron marcados por problemas políticos y familiares que influyeron en la “leyenda negra” que envolvió a su reinado. Unió a la herencia recibida en 1580, Portugal, trasladó la Corte a Madrid y para conmemorar la victoria en la batalla de San Quintín, construyó el monasterio del Escorial donde moriría en 1598.

 

Política interior:

Tuvo dos conflictos importantes: el morisco y las revueltas en los territorios de Aragón:

  • el conflicto morisco surgió en las Alpujarras de Granada en 1558. Los moriscos –que eran la mitad de la población- se levantaron contra los abusos de las autoridades y de los cristianos viejos, que no aceptaban la lengua y las costumbres de los moriscos y consideraban que su conversión al cristianismo no era real. El levantamiento se extendió desde Granada a Almería y Málaga y fue reprimido de forma brutal; en 1570, el ejército real, al mando de Don Juan de Austria, hijo bastardo de Carlos I, acabó con el conflicto, expulsando al Norte de África o dispersándolos por la Península, a unas 80.000 personas
  • las revueltas de Aragón, tuvieron lugar en 1591 y se unieron diversas causas, como la crisis económica, el bandolerismo y el descontento político por el mayor peso de Castilla en el reino y el miedo a perder los antiguos fueros que conservaba. En este ambiente de crisis social y resistencia al poder regio, la llegada de Antonio Pérez a Zaragoza, iba a complicar la situación. Este personaje, había sido secretario de Felipe II, y estaba encarcelado acusado de traición y asesinato; tras once años de prisión, logró huir y acogerse al Tribunal de Justicia Mayor de Aragón, que se consideraba un instrumento de libertad; por orden real es nuevamente detenido, lo que los aragoneses consideraron un acto contra sus fueros y costumbres, por lo que liberaron a Antonio Pérez, lo que hizo que un ejército real entrara en Aragón y se impusiera la autoridad regia. Antonio Pérez huiría a Inglaterra y desde allí contribuyó a la “leyenda negra” de Felipe II

 

Política exterior:

 

La rivalidad con Francia tras la victoria de San Quintín (1557) y la firma de la paz de Cateau-Cambrai (1559) sentaría las bases del dominio hispánico en Europa.

El centro de la política exterior se basó en tres puntos de conflicto, la lucha contra el Islam, la guerra en Flandes y la guerra contra Inglaterra:

  • la lucha contra el Islam, la marcó una serie de ofensivas de los turcos en el Mediterráneo, con el asedio de Malta y la conquista de Chipre; Felipe II con el apoyo del Papa Pío V y del ducado de Venecia, establecerá una coalición de fuerzas (la Liga Santa) bajo el mando de Don Juan de Austria, que vencerá a los turcos en la batalla de Lepanto en 1571, a partir de la cual comenzó a debilitarse el poder islámico en el Mediterráneo
  • la guerra contra Flandes (actual Bélgica y Países Bajos) tuvo tres causas:
    1. política, derivada de la resistencia de la población a ser gobernados de forma autoritaria por un rey que estaba lejos
    2. religiosa, porque el calvinismo prendió con fuerza en las provincias del Norte (Países Bajos) y en algunos sectores de las del Sur (Bélgica) aunque esta seguiría siendo católica
    3. económica, que pasó por la imposibilidad de generar recursos suficientes para mantener un ejército permanente y que desembocó en la subida de impuestos y en los abusos de los famosos Tercios de Flandes, ante la imposibilidad de cobrar sus soldadas y que generó una oleada de rechazo a lo español

Al fin, la guerra acabaría con la división del país y la independencia de hecho de las provincias del Norte.

  • la hostilidad con Francia iba a ser sustituida por la de Inglaterra. Tuvo dos focos: la simpatía que la reina Isabel I tenía por los rebeldes de los Países Bajos a los que ayudaba y los ataques de corsarios ingleses a navíos españoles que volvían del Nuevo Mundo. En 1588, Felipe II enviaría contra Inglaterra la Armada Invencible, que acabaría en un desastre naval, fruto de escaramuzas contra los ingleses y las tormentas

 

El sistema administrativo del Imperio:

 

Carlos I y Felipe II organizaron administrativamente sus territorios en relación con un sistema de consejos con una estructura muy desarrollada. El esquema era el siguiente:

  • Consejo de Estado, que coordinaba el resto de Consejos y que estaba constituido por miembros de la alta aristocracia
  • Consejos territoriales, que se ocupaban –como su nombre indica- de los distintos territorios; eran los siguientes:
    1. Consejo de Castilla
    2. Consejo de Aragón
    3. Consejo de Italia
    4. Consejo de Flandes
    5. Consejo de Portugal
    6. Consejo de Indias
  • Consejos temáticos; eran los siguientes:
    1. Consejo de Órdenes Militares
    2. Consejo de Hacienda
    3. Consejo de la Inquisición

 

Las decisiones de la Monarquía, llegaban a la población, a través de cuerpos y cargos intermedios como las Juntas que representaban a la comunidad y los delegados regios (corregidores en Castilla y batlles en Aragón)

La política de ambos monarcas exigió grandes cantidades de dinero; tres fueron las fuentes: los bienes del Patrimonio Real, las rentas que generaban el oro y la plata que llegaban de las Indias y los impuestos. Entre los más importantes estaban las alcabalas (se gravaba un10% sobre todo lo que se vendía) y los millones (que gravaba productos de primera necesidad)

A partir de cierto momento, los reyes acudieron al préstamo bancario, con banqueros alemanes Carlos, y con genoveses Felipe. Los desajustes en estos préstamos y la necesidad de otros nuevos, hizo que pronto la monarquía se endeudara gravemente.

Economía y sociedad:

 

La Península vivió en el XVI, una etapa de crecimiento demográfico y económico hasta la mitad del siglo, pero a partir de entonces empezaron a aflorar los primeros síntomas de la crisis. Los rasgos más importantes fueron:

  • la población se incrementó en un 50%
  • se amplió el espacio de cereal y viñedo
  • la ganadería lanar trashumante siguió teniendo mucha importancia
  • el aumento de población y el aumento de productividad, supuso la consolidación de los núcleos urbanos donde van a destacar Sevilla (100.000 h) como centro comercial y Madrid (50.000 h.) como capital del reino
  • el artesanado sin embargo fue muy escaso, destacando sólo la industria textil y la construcción de barcos
  • muchos industriales y comerciantes liquidarán sus negocios para vivir de rentas
  • se empezará a destruir la burguesía emprendedora, a retirar inversiones y la economía sociedad se irá deteriorando
  • el excesivo peso fiscal también irá asfixiando la economía

En cuanto a la sociedad, no hubo grandes cambios y se puede seguir hablando del grupo de los privilegiados (nobleza y alto clero) capas intermedias (burgueses enriquecidos) y masa popular (artesanos y campesinos).

Hay que destacar sin embargo dos factores sociales importantes, la separación ideológica y el fenómeno de la hidalguización:

 

  • la sociedad va a separarse en cristianos viejos y cristianos nuevos (descendientes de judíos y musulmanes) La obsesión por la limpieza de sangre de la que alardeaban los cristianos viejos, va a extenderse de forma notoria
  • los hidalgos eran aquellos que descendían de quienes se habían distinguido por sus hechos o por su posición. Entre los privilegios que el rey concedía a los hidalgos, estaba el “no pechar", esto es, lo que equivalía a no pagar tributos a la Corona.
    El ejercicio de modestísimos oficios, no derogaba la hidalguía. En muchos pueblos existieron hidalgos que eran labradores, zapateros, comerciantes y hasta "pobres de solemnidad". Muchos burgueses enriquecidos soñaban con ser hidalgos y algunos buscando hechos familiares en los archivos, lo consiguieron. Con el tiempo, se consideró que un hidalgo no podía trabajar y eso hizo que se produjera un desprestigio de las actividades artesanales, conduciendo –ya que no todos podían vivir de sus rentas- a la miseria y al mal vivir a un buen número de la población

 

La conquista y administración de las Indias:

 

Conquista:

 

A lo largo del siglo XVI, se fue ampliando el territorio descubierto por Colón. Como hitos más destacados podemos señalar:

  • Rodrigo de Bastidas, recorrió en 1500, las costas de Venezuela, Colombia y Panamá, descubrió la desembocadura del río Magdalena y fundó el puerto de Darién (Cartagena de Indias)
  • en 1508, Vicente Yáñez Pinzón descubrió las desembocaduras del Amazonas y del Orinoco.
  • en 1513, Juan Ponce de León, buscando “la fuente de la eterna juventud” descubrió La Florida
  • Juan Díaz de Solís, buscando un paso que uniera el Atlántico con el Pacifico (océano descubierto por Núñez de Balboa en 1513) descubrió la desembocadura del Río de la Plata en 1516
  • Hernández de Córdoba y Juan de Grijalva, exploran las costas de Yucatán en 1517-18
  • Francisco de Orellana, recorrió un río al que llamó Amazonas desde su nacimiento a su desembocadura
  • Álvar Núñez Cabeza de Vaca, recorrió el golfo de México y de Florida y viajó por el Mississippi
  • en 1520 Hernando de Magallanes, cruza el estrecho de su mismo nombre
  • Hernán Cortés conquistaría el Imperio azteca en 1521, con una expedición que partió de Veracruz
  • en 1532, Francisco Pizarro llegó a la ciudad de Cajamarca en el actual Perú y en 1533, tomó con sus tropas, Cuzco, la capital del Imperio Inca
  • en1541, Pedro de Valdivia llegó a Chile
  • en 1580 Juan de Garay, refundó Buenos Aires

 

Los protagonistas de la conquista fueron segundones de familias hidalgas (extremeñas, castellanas, andaluzas, vascas) a los que se añadieron gentes de toda clase y condición, que buscaban lo que su tierra no les ofrecía. En el caso de Pizarro y Cortés, se encontraron con imperios pre-colombinos con un gran nivel económico y cultural, a los que pudieron dominar por la falta de cohesión política que tenían, el uso de las armas de fuego y de los caballos (desconocidos por los indígenas) y las propias leyendas de aztecas e incas, que hablaban de dioses llegados del océano que acabarían con su mundo.

 

Organización administrativa:

 

Los extensos territorios americanos quedaron estructurados de la siguiente forma:

  • Virreinato de Nueva España, con capital en México, que comprendía América Central y Septentrional
  • Virreinato del Perú, con capital en Lima, que comprendía América del Sur

 

El Virrey era el representante del rey (su “otro yo”) en el Nuevo Mundo y además de ser el Gobernador de donde estaba el virreinato, tenía mando de Capitán General

Cada Virreinato quedaba dividido en:

  • Gobernaciones: unidades administrativas dirigidas por un gobernador con amplios poderes civiles y militares
  • Corregimientos: división de las gobernaciones con un corregidor al frente, con funciones civiles, militares y de cobro de impuestos
  • Municipios: división de los corregimientos, que seguían el modelo castellano

 

Además estaban las Audiencias: órgano supremo de administración de justicia; estaban compuestas por un Presidente, que era por lo general el respectivo virrey o gobernador, y por un número variable de Oidores (jueces), más algunos alcaldes del crimen (en México y Lima). Además, formaban parte de este tribunal un fiscal y "otros oficiales subalternos".

Explotación de los recursos:

Ya se vio al hablar de los Reyes Católicos, el sistema de las encomiendas y lo injusto del mismo, que se vio reflejado en las Leyes de Indias que fue la legislación promulgada por los monarcas españoles para regular la vida social, política y económica entre los pobladores de las Colonias españolas en América. No mucho después del descubrimiento de América, la Corona española manda que se observen las llamadas Leyes de Burgos, sancionadas el 27 de diciembre de 1512, que surgen por la preocupación de la Corona por el constante maltrato a los indígenas, de acuerdo a los informes de los padres dominicos. El obispo dominico Bartolomé de las Casas, levantó un debate en torno al mal trato a los indígenas con el sistema de las encomiendas, por lo que el Emperador Carlos V convocó a una junta de juristas a fin de resolver la controversia; de esta junta surgieron las llamadas Leyes Nuevas, en 1542, que ponían a los indígenas bajo la protección de la Corona.

Por lo que se refiere al desarrollo agrícola, se ve enriquecido ya en los años inmediatos a la conquista por la introducción de cultivos europeos considerados esenciales para los españoles (el trigo, la vid, el olivo, ciertos cítricos, hortalizas, la caña de azúcar) la difusión de cultivos autóctonos de unas regiones a otras (el cacao, la papa) y la introducción de técnicas de cultivo españolas, como el arado y las yuntas. Los cultivos básicos indígenas siguieron siendo los mismos, especialmente el maíz, el grano sagrado de América, que seguirá siendo el elemento esencial de la dieta indígena, así como la papa o la calabaza. La ganadería cambió notablemente con la colonización española, pues era prácticamente inexistente en América (con la excepción de las llamas y demás camélidos andinos). La expansión y multiplicación del ganado, así como la introducción de las técnicas españolas de pastoreo (utilización común de los pastos, montes y baldíos) supuso un violento cambio en la fauna original americana y el uso de la tierra, particularmente en áreas densamente pobladas por agricultores indígenas tradicionales; el ganado invadió y destrozó los cultivos abiertos de los indios, transformando tierras de cultivo en campos de pastoreo. Se puede decir que se copiaron los grandes latifundios andaluces y extremeños.

En cuanto a la explotación minera, esta fue especialmente importante en la extracción de oro y plata en diversas minas, entre las que destaca Potosí en la actual Bolivia, que nutriría de metales preciosos a la Corona española. El sistema de trabajo se realizó mediante la mita, que era que los pueblos de indígenas tenían que prestar una parte de su población como una forma de proveer la fuerza de trabajo necesaria para las minas.

La cultura del siglo XVI:

Los rasgos más destacados serán:

· el aumento de universidades, mecenas (personas que con su dinero apoyarán la creación de obras de arte) e imprentas

· la ortodoxia católica influyó en el pensamiento y frenó el avance del humanismo y de nuevas vías de experiencia religiosa. Místicos como Sta. Teresa de Jesús y S. Juan de la Cruz o estudiosos de la Biblia como fray Luís de León, estuvieron en el punto de mira de la Inquisición

· se desarrollarían de forma notable, las matemáticas, la astronomía y la cartografía, el cálculo mercantil, la construcción naval y la navegación, vinculadas a los nuevos descubrimientos, al comercio y a los viajes

· también los estudios de geografía, etnografía y ciencias naturales tuvieron un gran impulso

· la arquitectura se abrió a nuevos estilos como el plateresco (fachada de la Universidad de Salamanca ) y el herreriano (Monasterio del Escorial)

· la escultura y la pintura se especializarían en temas religiosos caracterizados por la expresividad y el patetismo

· escritores como Garcilaso de la Vega, fray Luis de León, Teresa de Jesús y Juan de la Cruz, Cervantes y Lope de Vega (con sus obras noveles) anticiparon lo que sería el Siglo de Oro de las Letras

 


 

3. Los Austrias menores: Felipe III, Felipe IV y Carlos II:

Arco temporal:

1598-1700

Contexto histórico:

El siglo XVII, estará marcado por cuatro aspectos fundamentales: la guerra de los Treinta Años, la crisis económica y social, los nuevos equilibrios políticos y el esplendor cultural y científico:

  • la guerra de los Treinta Años se desarrolló entre 1618 y 1648. Fue un conflicto entre los príncipes alemanes y el Imperio, entre católicos y protestantes, pero acabaría implicando a toda Europa.
  • es un siglo donde el crecimiento de la población se estanca o desciende por la guerra, el hambre y las enfermedades. Económicamente, el Mediterráneo deja de ser el centro en beneficio de otras áreas e Inglaterra y Holanda, surgen como grandes potencias ultramarinas
  • habrá dos tendencias políticas: el absolutismo, donde los monarcas se consideran representantes de Dios y gobiernan con un poder ilimitado (el mejor ejemplo es el reinado del monarca francés Luis XIV); y la monarquía parlamentaria que surge en Inglaterra, tras las revoluciones de 1640 y 1688, que ponen límites al poder real
  • se producen importantes avances científicos como los trabajos de Galileo que confirman la teoría heliocéntrica, las leyes de Kepler sobre las órbitas de los planetas y la ley que expone Newton sobre la gravitación universal. Dentro del arte, surgirá el Barroco

 

El reinado de Felipe III (1598-1621):

 

Cuando Felipe III llega al trono, la situación no es favorable; heredaba una situación internacional complicada y una deuda de la Corona, que alcanzaba los 85 millones de ducados. Rey cortesano y poco interesado en los asuntos de Gobierno, se concentró en la caza, las obligaciones religiosas y las fiestas cortesanas, dejando los asuntos de estado en manos del Duque de Lerma.

Política interior:

 

Felipe III, comenzó la costumbre de delegar el ejercicio del poder en validos, hombres de confianza que a la sombra del rey, conseguirían un poder inmenso. Francisco Gómez de Sandoval, Duque de Lerma, sería el primero de una larga serie que acompañarían a los últimos Austrias.

Lerma, ocupó los principales cargos del Estado, presidiendo el Consejo de Castilla y el Consejo de la Inquisición, acumuló una inmensa fortuna y se rodeó de familiares y amigos que dependían de él y le eran absolutamente fieles. Fruto de su poder fue el traslado temporal de la capital del reino de Madrid a Valladolid, para estar cerca de sus posesiones.

Entre las medidas tomadas por el valido, estuvo la expulsión de los moriscos. En 1609 se decretó su salida de los Reinos de Aragón, Valencia y de la Corona de Castilla. Se les acusaba de seguir practicando la religión musulmana y de colaborar con los piratas turcos y beréberes en el Mediterráneo. La orden de expulsión fue recibida con rebeliones en las zonas afectadas y de hecho, la expulsión no pudo ser inmediata y se alargó hasta 1611, incluso algunos lograron permanecer en el territorio.

 

Política exterior:

 

Comparada con la de sus antecesores, fue una política pacifista, influida por el carácter del monarca, los asuntos internos del país y la muerte de dos tradicionales enemigos, Isabel I de Inglaterra y Enrique IV de Francia. Sin embargo esta política fue siempre frágil y costosa. Así cabe hablar de las paces con Francia e Inglaterra y de la Tregua de los Doce Años:

  • la paz de Vervins, se había firmado con Francia en 1598, pero las relaciones siguieron siendo tensas, ya que Enrique IV, apoyaba a los rebeldes holandeses y a los sectores opuestos al dominio español en Italia; en 1601, el rey francés ocupó el ducado de Saboya, impidiendo el paso entre Flandes y Milán a los españoles. La muerte de Enrique en 1610, acabó con el problema ya que su viuda, María de Médicis –y tutora del futuro rey-, se mostró partidaria de la amistad con España
  • en 1603, muere Isabel de Inglaterra y en 1604 se firma con Jacobo I, la paz de Londres, que supuso la concesión de facilidades al comercio inglés con el Nuevo Mundo, a cambio de que cesara en su apoyo a los holandeses y se suspendieran las actividades de corsarios ingleses sobre barcos españoles
  • la lucha con las Provincias Unidas (Holanda) había desgastado física y económicamente, tanto a holandeses como a españoles; en 1609, se firma la Tregua de los Doce años. Supuso el fin de los enfrentamientos abiertos pero se mantuvo por parte holandesa una “guerra económica” bloqueando el comercio con Flandes, haciendo competencia a la Corona en el Mediterráneo y entorpeciendo el tráfico marítimo con las colonias. Todo ello condujo a que no fuera renovada dicha tregua en 1621, fecha en la que muere Felipe III y se reanuda la guerra con Holanda

 

El reinado de Felipe IV (1621-1665):

 

Felipe IV nació en Valladolid en 1605. Como su padre, se alejó de los asuntos de Estado y confió su política a un valido, Gaspar de Guzmán y Pimentel, Conde- Duque de Olivares, que se ocupó de mantener al rey entretenido con la caza, las fiesta cortesanas y su labor de mecenazgo, para gobernar con tranquilidad; hay que decir sin embargo, que además de ser un hombre ambicioso, fue el político más capaz y activo del siglo XVII.

Política interior:

 

En 1624, Olivares envía al rey el llamado Gran Memorial, donde establece un plan de gobierno con una serie de medidas de reforma económicas y administrativas, que trató de poner en marcha a través de la Junta de Reformación. Entre las que destacan podemos señalar las siguientes:

  • reducción de oficios y empleos cortesanos
  • protección de las actividades artesanales y comerciales
  • canalización de los ríos principales para hacerlos navegables
  • abolición del impuesto de los millones y la creación de organismos que permitieran reducir la deuda pública y financiar actividades económicas, pagando al erario público, según las propiedades de cada uno
  • medidas para aumentar la población como exención de impuestos a matrimonios jóvenes con gran número de hijos y la fundación de colonias de artesanos extranjeros católicos

 

Estas medidas fueron rechazadas por los intereses de los grandes propietarios y de las oligarquías locales.

En 1624, propuso la creación de la llamada Unión de Armas, que establecía para los distintos reinos un sistema de cuotas proporcional, en hombres y armas, ya que hasta la fecha, el monto principal recaía sobre Castilla. Evidentemente los territorios de Aragón y Portugal, se opusieron.

En cuanto a los conflictos políticos, Olivares, se enfrentó a la rebelión de Cataluña, a la independencia de Portugal y a las rebeliones de Nápoles y Sicilia:

  • la rebelión de Cataluña se produjo por los reclutamientos forzosos de hombres para la guerra, el comportamiento de las tropas castellanas enviadas para sofocar el descontento y la paralización del comercio. Los desordenes culminaron con el llamado Corpus de Sangre de Barcelona en 1640, en el que fue asesinado el virrey Santa Coloma. Los catalanes buscaron apoyo francés, pero las exigencias del rey Luís XIII, los hicieron seguir solos y los obligaron a firmar la Capitulación de Barcelona en 1652
  • los portugueses se rebelaron por la introducción de nuevos impuestos, el rechazo a la Unión de Armas, y el descontento por el poco apoyo que recibían en la competencia comercial que tenían con los holandeses. Lo que comenzó como los llamados tumultos de Évora en 1637, se agravaría hasta desembocar en la revuelta de Lisboa en 1640, tras lo cual, el Duque de Braganza se proclamó rey con el nombre de Juan IV. La independencia de Portugal, no se reconocería hasta 1668
  • las revueltas de Nápoles y Sicilia, tuvieron como motivo la presión fiscal, el descontento de las clases populares por la crisis económica, el reclutamiento de hombres y el rechazo a la Unión de Armas. Las revueltas terminarían con acuerdos de conciliación y mejoras

 

Política exterior:

 

Estaría enmarcada por tres guerras: la guerra de los Treinta Años y las guerras contra Holanda, contra Francia y contra Inglaterra:

  • los motivos de la monarquía española para implicarse en la guerra de los Treinta Años, fueron la defensa del catolicismo y la necesidad de organizar los territorios europeos del Imperio. A lo largo de los años, las tropas españolas se enfrentaron con Inglaterra, Francia, Holanda, Dinamarca y Suecia, que se aliaron contra el Imperio de los Habsburgo. La Paz de Wetsfalia en 1648 supuso la independencia de Holanda y la Confederación Helvética, la separación de Austria del Imperio, ampliaciones territoriales para Francia y Suecia y el fin del dominio de los Habsburgo en Europa
  • tras el fin de la Tregua de los Doce años, la guerra, estuvo marcada en una primera fase por el triunfo de los famosos Tercios de Flandes (tropas españolas, italianas y alemanas de alto nivel) donde destacó la toma y rendición de Breda en 1625. En una segunda fase la guerra asumió un carácter naval y comercial, asediando a los navíos comerciales holandeses, en los puertos que controlaba España. En una tercera fase se pasó a las negociaciones diplomáticas, sobre las que influiría la Paz de Westfalia, logrando Holanda la independencia
  • entre 1625 y 1635, Francia y España, sostuvieron una política de enfrentamientos que acabaría con la declaración de guerra por Francia en 1635, en principio favorable a España, pero que tras la derrota de Rocroi, en 1643 significaría el principio del fin para nuestro país
  • en 1657, España se enfrentaría a Inglaterra, cuyo escenario más habitual, serían las rutas hacia América

 

En 1659, la Paz de los Pirineos, señaló el dominio territorial, económico y político de Francia en Europa y, la supremacía marítima de holandeses e ingleses.

Olivares, no asistiría al desastre de los últimos años; apartado del poder por sus rivales políticos y desterrado a Toro (Zamora) moriría en 1645.

 

La crisis social y económica:

 

El siglo XVII, está marcado por la pérdida de población, a causa de la emigración a las Indias, las guerras, la pérdida de cosechas, el hambre y numerosas epidemias, especialmente la de peste en 1647 que se cebó en una población muy débil. Todos los territorios del Reino, se vieron afectados, especialmente en Castilla y en el Sur; sólo el Norte tuvo un crecimiento sostenido, por una densidad de población elevada y la introducción del maíz, que mejoró la dieta alimenticia.

En agricultura, el cultivo de cereales sufrió un fuerte retroceso –salvo la excepción del maíz- y las actividades ganaderas, artesanales y comerciales, también se vieron afectadas; la crisis se cebó especialmente, en el comercio de la lana y en el desplome de los mercados interiores de Castilla, al tiempo que el comercio exterior se vio muy perjudicado por las guerras, los bloqueos de los puertos y los ataques corsarios.

Las consecuencias de la crisis fueron:

  • una serie de crisis financieras y bancarrotas, debido a los gastos desorbitados de las guerras y a los constantes y nunca pagados préstamos, que se extienden a lo largo de todo el siglo
  • se produjo un desplazamiento del dinamismo económico del centro a la periferia
  • la riqueza se concentró en manos de la alta nobleza y de las oligarquías locales
  • las clases populares se vieron obligadas a la mendicidad o al bandidaje

 

El final de la dinastía. Carlos II (1665-1700):

Carlos II nació en Madrid en 1661; su estado de salud fue siempre deplorable y a ello se unió una importante debilidad mental. Incapaz de engendrar hijos, su muerte abrió una etapa sucesoria marcada por la guerra. Dentro de su reinado hubo dos etapas, la regencia que ejerció su madre, Mariana de Austria (ayudada por una Junta de Gobierno de 5 miembros) entre 1665 y 1675 y el gobierno de Carlos entre 1675 y 1700; podemos señalar como rasgos más importantes, los siguientes:

  • sensación general de desgobierno en manos de validos a cada cual más inepto: Everardo Nithard (jesuita austriaco, confesor de la reina), Fernando Valenzuela (un caballerizo elevado a cortesano), Don Juan José de Austria (hermano bastardo del Rey) el duque de Medinaceli (ya con cargo de primer ministro), el conde de Oropesa y el Cardenal Portocarrero
  • constantes luchas por el poder que repercutían en los asuntos de estado y dejaban el prestigio de la Corona bajo mínimos
  • la guerra contra Francia
  • la cuestión sucesoria

 

Con una Monarquía en bancarrota y un país al borde de la catástrofe, la cuestión sucesoria surgió como el principal problema. Carlos se casó dos veces, pero sin lograr descendencia. Con el rey a punto de morir sin herederos, y la reducción de la herencia de Carlos I a España y los territorios americanos, las Cortes europeas se dispusieron a presentar candidatos al trono:

  • Francia ofreció a Felipe de Anjou, nieto de Luís XIV y Mª Teresa de Austria, hermanastra de Carlos II
  • Inglaterra, Holanda y Austria, se opusieron a lo que era un intento expansionista de Francia, y ofrecieron un candidato austriaco (el Archiduque Carlos)

En su testamento, Carlos se inclinó por Felipe y se murió dejando un trono sin rey definitivo y una guerra abierta, que implicaría a toda Europa: la Guerra de Sucesión española (1700-1713)

 

La cultura:

 

En medio del caos de España en el siglo XVII, es notable como la cultura iba a dar de sí, un esplendor, que iba a ser conocido como el Siglo de Oro, la Edad de Oro de la cultura o el Barroco español.

Podemos señalar como figuras más destacadas:

  • en literatura: Pedro Calderón de la Barca, Lope de Vega, Cervantes y Quevedo
  • en escultura: la imaginería barroca de pasos procesionales e imágenes sacras, con una gran carga de expresividad y patetismo
  • en pintura: figuras como José Ribera, Zurbarán y Murillo; pero especialmente Velázquez, que creará una obra ingente con múltiples temas y que como Pintor de Cámara del rey Felipe IV, nos dejará un retrato general de la época

 

Dentro de este esplendor, sin embargo, los avances científicos del XVI, quedarán marginados respecto a las ideas que se desarrollan en el resto de Europa, no pudiendo florecer en un mundo en crisis.

 

 


 

4. Los primeros Borbones:

Arco temporal:

1700-1808

Contexto histórico:

 

En 1700, la mayoría de los Estados europeos, estaban gobernados por monarcas que configuraban una manera de reinar que iba a ser conocida como Antiguo Régimen, caracterizada por una sociedad estamental, la pervivencia de los privilegios y el ejercicio del poder basado en la monarquía absoluta.

Es un siglo que va a ser conocido como el de las Luces, porque dentro del fanatismo religioso y la ignorancia, trataba de llegar a que la luz de la Razón, iluminara el conocimiento. Este movimiento iba a reflejarse en política en lo que iba a llamarse el despotismo ilustrado: tratar de difundir ciertas ideas de progreso desde el poder pero sin abandonar la forma absoluta de gobernar, según el principio de que “todo para el pueblo pero sin el pueblo”.

A finales de siglo se produce un crecimiento demográfico que hace aumentar la demanda de productos agrícolas. Inglaterra que frente a la monarquía absoluta había optado por la vía de la monarquía parlamentaria, presenta un conjunto de factores políticos, sociales y económicos, que crearon el marco favorable para el proceso de la industrialización.

El siglo XVIII, verá también aparecer las primeras revoluciones que representan la oposición al Antiguo Régimen: la revuelta contra las tropas inglesas en las colonias americanas que provocará la Guerra de la Independencia y la formación de los Estados Unidos (1775-83) y la Revolución Francesa (1789) Estos dos movimientos revolucionarios, traerían una serie de cambios que chocaban de lleno con la sociedad estamental y privilegiada: derechos individuales, división de poderes, afirmación de la soberanía nacional…

 

El estado borbónico:

La España del siglo XVIII, se caracterizó por la pervivencia del Antiguo Régimen, aunque también por el reformismo ilustrado, especialmente en el reinado de Carlos III, que contó con unos Secretarios de Estado (el equivalente Ministros) como Floridablanca, Jovellanos, Aranda, Ensenada…, que tratarían de modernizar el país.

Los cuatro reinados que ocuparon el siglo fueron:

  • Felipe V (1700-1746)
  • Fernando VI (1746-1759)
  • Carlos III (1759-1788)
  • Carlos IV (1788-1808)

 

La situación a la muerte de Carlos II, hizo que la llegada de la Casa de Borbón a España, comenzase con una guerra, la de Sucesión; la guerra enfrentó a la Gran Alianza (Inglaterra, Holanda, el Imperio de los Habsburgo, Portugal y el Ducado de Saboya) con los Borbones de Francia y España. Se debatía no sólo la hegemonía dinástica sino también el dominio marítimo y colonial.

En España también los territorios se dividieron: los de la Corona de Castilla se pusieron a favor de Felipe, los de Aragón a favor del archiduque Carlos.

Los Tratados de Utrecht y Rastadt, acordaron los siguientes términos:

  • Felipe V fue reconocido rey de España y de las Indias, pero tuvo que renunciar a sus derechos al trono de Francia
  • el emperador Carlos recibió Flandes, Milán, Nápoles y Cerdeña
  • Inglaterra se hizo con Gibraltar y Menorca (está recuperado por España en 1802)
  • el duque de Saboya recibió Sicilia

El triunfo de la causa borbónica, permitió la construcción de un modelo de estado centralizador, cuyo objetivo era la consolidación de la monarquía absoluta.

 

Política interior:

 

Una de las primeras medidas del Estado Borbónico, fueron los Decretos de Nueva Planta, promulgados entre 1707 y 1716 y que acabarían con el orden histórico-jurídico de los reinos de la Corona de Aragón y una serie de cambios administrativos para una mejor organización; como rasgos más importantes podemos señalar los siguientes:

  • se suprimieron los fueros, la autonomía municipal y las Cortes de Cataluña, Aragón y Valencia
  • se sustituyeron las virreinatos por provincias y al frente de cada una se puso a un Capitán General con funciones militares (mando sobre las tropas de la provincia) y civiles (presidente de la Audiencia)
  • se introdujo un nuevo sistema impositivo más gravoso
  • se pusieron funcionarios castellanos al frente de las nuevas instituciones
  • excepción: los territorios vasco y navarro, leales a Felipe V, durante la guerra, conservaron sus fueros

 

En este siglo se crean las Secretarías de Estado, (antecedente de los Ministerios del siglo XIX) que centralizaban las decisiones y agilizaban el ejercicio del poder; algunos Secretarios de Estado, llegaron a conseguir cotas de gobierno, muy importantes.

En 1711, como elemento de unión entre el poder central y las provincias, se crearon los Intendentes que se ocupaban de recaudar impuestos, gestionar el equipamiento militar, y aspectos relativos a urbanismo, obras públicas y sanidad.

Asimismo, los Borbones asumieron una reforma del Ejército y la marina, que pasó por:

 

  • sustituir los tercios por regimientos
  • crear un sistema de mando: generales de brigada, coroneles y tenientes
  • establecer un ejército profesional y permanente
  • creación de arsenales
  • programa de construcción naval
  • creación de la primera academia naval española

 

Otro aspecto importante dentro de la monarquía borbónica, fue la política regalista que supuso el control sobre la Iglesia que pasó por los siguientes apartados:

  • derecho del monarca a nombrar cargos eclesiásticos
  • percepción de rentas de las sedes vacantes
  • propuesta de reformas

En este sentido la expulsión de los jesuitas en 1767 (que tuvo como excusa la acusación de instigadores en el motín de Esquilache) y que ocultaba el deseo de controlar a un sector eclesiástico depositario de un gran poder económico, político y cultural, puede entenderse dentro de esta política regalista.

Política exterior:

 

Se centró en dos objetivos: recuperar lo perdido en 1713 y defender los territorios de ultramar.

Podemos hablar de tres ámbitos de relaciones: con el emperador Habsburgo, con Francia, con Gran Bretaña y con Portugal:

  • en el caso de los Habsburgo, las principales diferencias estuvieron marcadas por la revisión del Tratado de Utrech, para mejorar las condiciones de España y por el acceso al trono de Nápoles, Toscana y Parma, de Carlos, hijo de Felipe, que se convertiría en rey de España, tras la inesperada muerte de su hermano Fernando. A lo largo de los primeros años, habría enfrentamientos con la Cuádruple Alianza (Inglaterra, Francia, Saboya-Piamonte y Austria) especialmente tras la toma de Cerdeña y de acciones contra Sicilia; en 1724 por el Tratado de Cambrai, España tuvo que devolver estos territorios
  • las relaciones con Francia, dado el parentesco, se abordaron en los llamados Pactos de Familia de 1733, 1743 y 1761. Fruto de estos pactos, fue el nombramiento de Carlos, como rey de las Dos Sicilias y el compromiso de Luis XV de Francia a ayudar a España, en sus pretensiones sobre Italia, Gibraltar y Menorca
  • las relaciones con Gran Bretaña, estuvieron marcadas por las reclamaciones sobre Gibraltar y Menorca y las rivalidades comerciales y territoriales en las colonias americanas; estas tensiones provocaron que España apoyara la independencia de Estados Unidos
  • las relaciones con Portugal (a quien se consideraba satélite de Gran Bretaña) fueron también difíciles por las ansias expansionistas portuguesas en ultramar

 

 

Economía:

Agricultura:

El siglo XVII supone un crecimiento agrario basado en un crecimiento de la producción, especialmente de los cereales, del maíz y la patata (en Galicia y la cornisa cantábrica) y de cultivos relacionados con la extensión del regadío. Este crecimiento no vino acompañado, sin embargo, de innovaciones en técnicas de cultivo y utillaje, lo que repercutiría en un atraso respecto de otros países de Europa.

Por otra parte, en el siglo XVII, la mayor parte de las tierras estaban vinculadas perpetuamente a una familia (nobles, hidalgos…) a la Iglesia o a los ayuntamientos y, no podían ser compradas ni vendidas. Esta práctica se denominaba amortización cuando se refería a instituciones laicas o eclesiásticas y vinculación cuando se refería a las familias. El sistema tenía graves consecuencias:

  • la concentración de la propiedad en manos de una minoría (el 65% de suelo cultivable en Castilla era de la nobleza o de la Iglesia; y porcentajes similares en Aragón)
  • las tierras amortizadas y vinculadas estaban fuera del mercado, lo que encarecía el resto de las tierras libres
  • el sometimiento de gran número de poblaciones (53%) y habitantes (el 46%) al régimen señorial, con poder político-jurídico y poder económico

 

Este estado de cosas, explica los motines y revueltas, siendo los más destacados los de 1776, en Madrid, Zaragoza, Guipúzcoa y el País Valenciano, donde se mezclaron las protestas por las reformas de Carlos III, la subida de precios, las malas cosechas y la crítica contra el régimen señorial; las revueltas volvieron a repetirse en Andalucía, Castilla y Valencia, en el reinado de Carlos IV.

Esta situación dentro de la agricultura, propició una política agraria, que pretendió llevar a cabo varias reformas:

  • se aumentó la superficie cultivada, limitando los privilegios de la Mesta y dedicando tierras de pasto a la agricultura
  • se construyeron canales para el regadío
  • se protegió a los arrendatarios de tierras
  • se estableció la libre comercialización de los cereales
  • se colonizaron despoblados
  • se repartieron tierras comunales entre los campesinos sin recursos, de Extremadura y Andalucía

 

La efectividad de estas medidas, fue escaso, ya que no afectaron a la propiedad de la tierra que siguió en manos de los privilegiados. Contra esta situación, se expresarían los ministros, los consejeros y los intelectuales más progresistas dentro de la monarquía borbónica, lo que a veces les costaría problemas con los reyes. Como ejemplo podemos citar a Rodríguez Campomanes, Jovellanos y Olavide: Olavide como Intendente de Carlos III, participó en un proyecto para repoblar zonas de Andalucía con colonos católicos alemanes, holandeses y españoles para promover la agricultura y la industria, sin las ataduras del Antiguo Régimen; el proyecto fracasó cuando Olavide, fue denunciado ante la Inquisición, por los privilegiados. Campomanes, de origen asturiano y que llegaría a recibir por su trabajo para la Corona, el título de Conde de Campomanes, denunció las manos muertas (las tierras no cultivadas de la Iglesia) los arrendamientos a corto plazo y los privilegios de la Mesta. Gaspar Melchor de Jovellanos, también asturiano, escritor, jurista y uno de los intelectuales más notables de su época dejaría una amplia obra, fruto de su preocupación por el país; en su Informe, hecho al Expediente de la Ley Agraria (1795) atacó los privilegios de la Mesta, los mayorazgos improductivos y las manos muertas, al tiempo que defendía la distribución del tierra entre los campesinos; este informe, fue considerado por el gobierno de Carlos IV, como una amenaza para la paz social.

 

Industria y comercio:

El mundo de la industria en el siglo XVIII, se caracteriza por la dispersión en el territorio y el poco desarrollo en comparación con otros países; podemos hablar del taller artesano, la fábrica y las manufacturas reales:

  • el taller artesano, era el modelo productivo más generalizado y se ubicaba tanto en el campo como en la ciudad. En el taller trabajaba el maestro, los oficiales y los aprendices bajo el control de los gremios, con una estructura que no había cambiado desde la Edad Media y con unas técnicas muy tradicionales
  • la novedad industrial del XVIII, fue la aparición de la fábrica, entendida como un edificio que junto con los instrumentos de trabajo, era propiedad de un empresario; tendría especial desarrollo en Valencia (seda) País Vasco (hierro) y Cataluña (textil)
  • la Corona se interesó por el fomento industrial mediante las manufacturas reales. Entre las más destacadas cabe destacar la Real Fábrica de Tapices, la de cristal de La Granja y las de paños de Guadalajara y Segovia. Nunca fueron rentables, porque los numerosos edificios palatinos, cubrían la demanda y no se preocuparon de hacer frente a la competencia

 

Durante el reinado de Carlos III, además, se empezó a extraer carbón mineral en Asturias.

 

En cuanto al comercio tuvo un crecimiento importante, tanto por la recuperación económica, como por el espíritu ilustrado que trató de mejorar el comercio interior y exterior:

  • el comercio interior mejoró gracias a la supresión de aduanas interiores desde 1714, que permitía moverse con libertad a personas y mercancías, sin pagar tasas y otros impuestos de paso; sólo hubo dos excepciones, las de País Vasco y Navarra, protegidos por sus fueros
  • el comercio exterior se centró en el comercio colonial y en el fin del monopolio del comercio americano que ejercía la Casa de Contratación que en 1717, se había trasladado de Sevilla a Cádiz. Hubo dos etapas:
    1. entre 1728 y 1756, se crearon compañías privilegiadas por acciones para comerciar con determinadas áreas americanas
    2. a partir de 1756, se autorizó a diversos puertos españoles a comerciar con América y, en 1758 se dispuso el nuevo reglamento de libre comercio

 

Población y sociedad:

 

En el siglo XVIII, España asiste a un crecimiento significativo de su población; las tasas de natalidad se mantienen altas y también las de mortalidad, pero desaparecen las grandes epidemias y se suavizan las crisis de subsistencia.

La mayor parte de la población vivía en el campo, y se desarrollaron las ciudades costeras como Barcelona, Cádiz y Valencia, frente a las de interior, con excepción de Madrid.

La sociedad sigue dividida en dos grandes grupos, la nobleza y el campesinado:

  • la nobleza, no era un bloque homogéneo; por un lado estaría la gran aristocracia que vivía de las rentas que generaba la posesión de la tierra y, por otro lado, la mediana o baja nobleza, formada por gentes con cierto poder económico y de la que saldrían los nuevos hombres de gobierno como Campomanes, Floridablanca y Jovellanos
  • el campesinado seguía inmerso en la inseguridad y la pobreza y había distintos grados: desde el labrador pobre pero dueño de su tierra, campesinos que pagaban una renta por la tierra que trabajaban y jornaleros que no tenían tierra y trabajaban la de otro por un jornal (la comida diaria o un pequeño pago diario)

 

La ilustración:

 

El pensamiento ilustrado tuvo poco desarrollo en España; era un país atrasado, controlado por la fuerza de la Iglesia y de otros sectores privilegiados, con unos acusados niveles de superstición y con un desinterés muy grande por la ciencia y la técnica.

Los ilustrados pensaban que sólo la educación y las reformas, podían corregir los males que padecía España; entre estos ilustrados, hay que mencionar al Padre Feijoo, que intento combatir la ignorancia, escribiendo y divulgando opiniones desde su monasterio benedictino en Oviedo. Junto a él podemos citar a Olavide, Campomanes, Jovellanos…, que desde cargos de Estado o integrándose en Academias y Sociedades Económicas, hicieron planteamientos de desarrollo y mejora; el estudio de las matemáticas, las ciencias de la naturaleza, las investigaciones en física y química, los estudios de botánica, geográficos, históricos… son un buen ejemplo de ello, aunque los ilustrados españoles, constituían un porcentaje mínimo entre la población.

Entre los instrumentos de difusión cultural, destacaron las Academias, las Sociedades Económicas de Amigos del País, la prensa y la actividad cultural de tertulias y salones:

  • surgieron las Reales Academias de la Lengua, la Historia, Bellas Artes, Medicina
  • las Sociedades Económicas de Amigos del País, eran reuniones de pequeños grupos de ilustrados que buscaban el desarrollo económico y técnico de sus respectivas regiones; entre sus actividades se encontraron la elaboración de informes y la promoción e escuelas de primeras letras y formación profesional
  • en el siglo XVIII, comienzan a aparecer las primeras publicaciones de carácter periódico y con un marcado carácter crítico que siempre estarían en el punto de mira de las monarquías absolutas y los sectores privilegiados que eran los más atacados en estos periódicos
  • las tertulias y salones fueron otra manera de transmitir las ideas ilustradas. En este aspecto jugaron un importante papel, las mujeres –de clase alta, eso sí- que traían a sus casas a personajes para que hablaran de cuestiones de interés; las mujeres encontraron así la fórmula para acceder a unas ideas y a una educación de las que se las apartaba

 

El comienzo de la crisis del Antiguo Régimen:

 

El crecimiento económico comenzó a frenarse a finales del XVIII. Tuvo que ver en parte con la caída de la producción, al agotarse las tierras más ricas (debido a las malas técnicas agrarias) y tener que recurrir a tierras menos productivas, pero también con malas cosechas; la menor productividad causó un estancamiento demográfico y a partir de 1789, se sucedieron las hambrunas y nuevos brotes de epidemias.

Además de lo anterior, el comienzo del reinado de Carlos IV, coincide con el estallido de la Revolución Francesa, que trajo dos consecuencias:

  • el cierre de fronteras para frenar la entrada de propaganda revolucionaria
  • el estallido de la guerra entre los Borbones españoles y la República Francesa, a raíz de la ejecución de Luis XVI en 1793

España se alió con Gran Bretaña y Portugal, pero acabaría saliendo victoriosa Francia, con la que España firma la Paz de Basilea en 1795. Por esta paz, Francia obtiene un trato preferente en el comercio colonial así como la cesión de la parte española de la isla de Santo Domingo. Tras la firma del Tratado de San Ildefonso en 1796 que supuso una alianza entre Francia y España, que retomaba el espíritu de los pactos de familia, se recrudecieron los conflictos con Gran Bretaña, que concluirían en 1805, con la batalla de Trafalgar, donde los británicos derrotarían a los españoles, complicando aún más el ya difícil comercio colonial.

Además de todos estos problemas, la monarquía estaba endeudada gravemente y tuvo que recurrir a un aumento de la presión fiscal y a la petición de préstamos en el extranjero. En 1798, Godoy, Primer Ministro de Carlos IV, recurrió a la desamortización (confiscación y venta en pública subasta) de parte de las tierras pertenecientes a la Iglesia, cuyos ingresos rápidamente fueron absorbidos por los gastos de guerra.

Todas estas dificultades llevaron al enfrentamiento de distintos sectores sociales, primero con Godoy y luego con el propio rey:

  • los sectores privilegiados de la iglesia y la nobleza eran contrarios a la política que fortalecía la voluntad real y de medidas fiscales que iban contra sus intereses como los impuestos y la desamortización
  • los sectores populares se levantaron en busca de mejoras para sus duras condiciones de vida y contra los derechos señoriales

 

La monarquía comenzó el siglo XIX, envuelta en un proceso de perdida de credibilidad y crisis de su legitimidad; derrotada en las guerras parecía incapaz de garantizar la defensa del territorio; sin el dinero de América se cerraba la posibilidad de reforma. Todo condujo a una conspiración palaciega para derribar a Godoy en 1807 que fracasó; a finales de ese año España firma con Napoleón, el tratado de Fontainebleu, que preveía el reparto de Portugal, aliado de Gran Bretaña y autorizaba la entrada de los ejércitos napoleónicos en España, hecho que empezó a producirse a principios de 1808. En marzo de ese año, un motín popular, el motín de Aranjuez, acaba con la destitución de Godoy y su encarcelamiento; el rey Carlos IV es obligado a renunciar a la Corona a favor del príncipe Fernando.